Viernes, 29 Mayo, 2026
Con el avance de la temporada otoño-invierno, la coliflor y el brócoli reaparecen como protagonistas en las verdulerías. Estas hortalizas crucíferas provienen principalmente de las provincias de Buenos Aires, Santa Fe y Mendoza, zonas que ofrecen condiciones óptimas para su producción durante los meses más fríos.
Además de su amplia presencia en la cocina cotidiana, ambos vegetales aportan múltiples beneficios para la salud. Su alto contenido de vitamina C contribuye al fortalecimiento del sistema inmunológico, mientras que sus antioxidantes naturales ayudan a prevenir el daño celular y favorecen el bienestar general.

Como dato histórico, el brócoli y la coliflor comparten un origen fascinante, ya que se tratan de creaciones de los antiguos agricultores romanos.
Ambos vegetales derivan de la misma planta silvestre -Brassica oleracea- que, a lo largo de los siglos, lograron desarrollar las variedades que hoy conocemos.

El brócoli se destaca por su sabor característico y su versatilidad en preparaciones como salteados, sopas o tartas. La coliflor, en tanto, gana cada vez más espacio en recetas modernas y tradicionales, desde purés y gratinados, hasta alternativas de masas y bases vegetales.
Desde el Mercado Central de Buenos Aires se recomienda sumar estas verduras de estación a la dieta diaria, para aprovechar su frescura, calidad y valor nutricional durante esta época del año.